Historia del Cadre noir

Antes del Cadre Noir, la equitación de tradición francesa.

Durante el Renacimiento, la influencia de la vida de las cortes principescas italianas transforma la forma de vida de los poderosos en Europa. Se nota en arquitectura cuando el modelo italiano sustituye los castillos con destino militar por residencias placenteras (por ejemplo, en Francia, los castillos de Azay le rideau, de Chambord o Fontainebleau). El refinamiento italiano trae también el deseo de las fiestas y del baile, y al uso del caballo para la caza y la guerra, se añade el de la gala. Inspirándose en los maestros italianos, los écuyers franceses enseñan las nuevas técnicas para montar a caballo e introducen los ballets de caballos al lado de los bailes y de la música.
La educación ecuestre de los jóvenes nobles tiene otras metas que la guerra o la caza : incluye también la práctica de las figuras destinadas a los ballets, y el primer tratado francés de equitación es la obra de Salomon de la Broue. A partir de este tratado, los écuyers – entre los cuales Antoine de Pluvinel quien enseña este nuevo arte ecuestre al futuro Luis XIII – desarrollan el arte ecuestre francés. Cuando el modelo de la Corte de Versalles influencia a toda Europa, con la arquitectura de los palacios y el idioma francés, la equitación francesa será un modelo para todas las cortes europeas.

En Francia, numerosos écuyers enriquecen esas reflexiones por sus tratados de equitación y difunden en sus academias este arte ecuestre hecho de discreción, de la búsqueda de la complicidad entre el jinete y el caballo, con la preocupación especial de la elegancia jinete/caballo. El Manège de Versalles, cuna de la formación de los jóvenes nobles para su preparación a la carrera de oficial, brilla por la educación ecuestre transmitida por los mejores écuyers del reino. La evolución de esas doctrinas ecuestres las adapta a las necesidades militares, pero sin abandonar este objetivo : promover el arte de montar bien.

Los orígenes del Cadre Noir : una primera generación de écuyers civiles

Si las guerras de la Revolución y del Imperio confirmaron sin duda alguna la bravura legendaria de la caballería francesa, también revelaron la insuficiencia de su formación ecuestre. Las enfermedades contagiosas, la ferocidad de los combates y la mala calidad de la equitación militar de la época aniquilaron sus tropas. Después de las guerras napoleónicas, la caballería francesa está diezmada. En 1825, para volver a formar las tropas a caballo, se creó en Saumur una escuela de caballería, cuya misión era normalizar el uso del caballo de guerra. Frente a la urgencia de la remonta en jinetes y caballos, se forma en Saumur un cuerpo docente integrado por algunos famosos écuyers, civiles, salidos de los Manèges de Versalles, de las Tuileries o de Saint-Germain. Considerados como la élite de la época, se dedican a la formación de alumnos oficiales de caballería : es el nacimiento del Cadre Noir de Saumur.

Este recurso a los mejores écuyers del Antiguo Régimen o del Imperio garantiza a la equitación de tradición francesa la continuidad de la transmisión oral directa del maestro al discípulo.

La mecanización de la caballería impone la reconversión

A principios del siglo XX, la caballería se mecaniza : los carros de combate y los aviones han sustituido poco a poco los caballos en los campos de batalla. Se plantea la cuestión de la utilidad del Cadre Noir en el seno del ejército, pero el gobierno de la época no quiere decidir la desaparición de lo que se ha transformado, a lo largo de los años, en un verdadero patrimonio vivo para Francia.

La orientación deportiva del Cadre Noir

Los años 70 vieron el desarrollo espectacular de la equitación de ocio con la creación de innumerables centros ecuestres. Así, Francia quiso organizar la enseñanza de la equitación creando una escuela destinada a preparar a los diplomas superiores de docentes, y también preparar a la competición de alto nivel. Bajo la tutela del Ministerio encargado de los Deportes, la Escuela Nacional de Equitación fue creada por decreto en 1972. Se fundó naturalmente en la pericia y los conocimientos de los écuyers del Cadre Noir. Siendo el cuerpo docente de esta escuela, éste recuperaba sus misiones de origen que consistían en enseñar la equitación adaptada a su época, militar ayer, deportiva hoy, y domar caballos. El Cadre Noir pasaba así del estatuto militar al estatuto civil.

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